Es viernes, he comenzado a escribir este post a las 23:45, dado que no he sido capaz de convencer a nadie para salir y tomarnos unos colococos con poliedros, he decidido ponerme una copa y quedarme en casa escribiendo, a oscuras, con la única luz de mi ordenador y del televisor, en la Dos están poniendo Lugares comunes, siento predilección por el cine argentino y en esta peli actúan dos pedazos de actores: Federico Luppi y Mercedes Sampietro.
Mientras encendía el ordenador, Luppi ha soltado un par de frases acojonantes, me he sentido reconfortado, en el fondo soy de una especie que necesita una serie de cosas que quizás busco escribiendo y poniéndome una copa, mientras escucho a Ella Fitzgerald, que quizás busco cuando me enamoro o me siento inquieto y dudo sobre mi trabajo o cuando me tomo una copa con mis íntimos.
Cuando he escuchado a Luppi, compulsivamente y sin sentido he empezado a vomitar este post y también he comprendido porque estoy a oscuras, porque estoy bien, porque me he puesto la copa y escucho a Ella, ojala pudiera explicar que es lo que busco, pero dudo que pueda, se puede sentir, pero no explicar, es como la vida, se puede explicar que cojones es la vida, lo dudo, yo en el fondo cuando he encendido el ordenador, quería escribir sobre una expresión que ha soltado esta tarde mi hermano David, mientras trabajábamos, “Jur de plays”, hacía años que no la escuchaba, era como una expresión codificada, una chica podía estar “jur de plays”, la comida podía estar también, “jur de plays”, yo hoy, aunque solito en casa, también estoy “jur de plays”.
Esta expresión es un guiño que nos une a unos cuantos, en realidad, la expresión “es muy de Inma” una amiga.
Y aunque este no va ser mi mejor post, aún así, espero poder explicaros que es, estar “jur de plays”, porque en el fondo es la sensación que tengo esta noche.
Jur de plays es:
Esa carcajada espontánea tomándote unas copitas con los amigos.
El sonido del móvil anunciando un mensaje, que tu sabes que no dice nada trascendente, pero que antes de abrirlo ya sabes que es de ella.
Cuando en un viaje con tus amigos, nadie habla, porque todo el mundo está disfrutando de ese momento.
Esa cena que disfrutas despacito, con hambre y con la gente con la que tú quieres estar y por supuesto con vino.
Ver reírse a tus padres.
Cuando estás leyendo un libro y te olvidas totalmente de la realidad.
Esa canción que te da buen rollo, que te vitamina.
Ver a esa chica que te gusta tanto y que no sabes como decirle, que te la quieres llevar con envoltorio y todo para casa.
Joder, pues claro, el sexo, perdón, el buen sexo.
Ahh y las tías que salen en el vecinitas, verdad Pepe.